El fantasma vengador ha regresado, y a lo grande
Warner Bros., aquel estudio que siempre maravilla a niños y no tan niños con sus graciosos juegos de LEGO, lanzó hace unos años un juego llamado La Tierra Media: Sombras de Mordor y nos dejó a todos sorprendidos, ya que fue el primer juego de mundo abierto de la nueva generación en el que decías: «Ahora sí, bienvenido a la Next Gen». Vimos un sistema sacado literalmente de la jugabilidad de los Arkham pero que se llevaba más allá, más frenético, más vivo. Decidieron darle un nuevo punto de vista al mundo de Tolkien cuyo resultado fue poco menos que genial.
En la primera parte contábamos con nuestro protagonista, el montaraz Talion, quien vagaba en una misión de venganza por la muerte de su esposa e hijo en la batalla de la Puerta Negra, pero decidieron realizar una suerte de fusión con Celebrimbor, el espectro de un antiguo señor elfo. Combinando la pericia como espadachín del tarco y la habilidad arquera espectral del elfo, se convirtió en una especie de super héroe de la Tierra Media, lo cual le dio al juego una dimensión grande, muy grande, a lo largo y ancho de Mordor.
Soy un gran fan del mundo de Tolkien, y soy el primero que torció el gesto al conocer personajes como la reinvención de Ella-Laraña o los orígenes de los nueve espectros humanos portadores de los anillos, pero en cuanto abres un poco la mente y dejas entrar ideas nuevas lo disfrutas, te metes de lleno en la historia y acabas paladeándolo y pidiendo más.

Ha pasado tiempo desde que Talion se embarcó en su ordalía contra los asesinos de su familia, ahora la gravedad es mayor, Mordor entera sufre y deberán de continuar donde lo dejaron, pero a parte luchar contra las huestes del Señor Oscuro. Comenzamos con Celebrimbor secuestrado por Ella-Laraña, donde, a cambio de recuperar al elfo, nuestro protagonista entrega el anillo forjado por éste.
No vamos a centrarnos mucho en este punto, porque considero que todo lo que pueda contar de más es un spoiler más grande que el timbre de las torres de Isengard. Lo único que diremos es que el juego se divide en tres actos, más un cuarto opcional, donde accederemos a un final más concluyente del juego, pero se limita solo a defensa de fortalezas o reconquistas en su defecto, y puede llegar a ser un poco reiterativo, pero aun así no pensamos que ese punto deba desmerecer la grandeza de este título.

Talion y Celebrimbor vuelven en esta completísima aventura
A lo que si debemos hace alusión es al cambio narrativo. En Sombras de Mordor este fue un aspecto más que controvertido porque quizás pecaba por su escasez y nos daban pocas explicaciones sobre nuestros objetivos a través de cinemáticas o de conversaciones con otros personajes presentes en el juego. En esta segunda parte se ha tomado buena nota de eso y se ha solventado de una forma más que correcta ya que durante el juego el factor narrativo ha ganado más protagonismo y será más fácil en esta ocasión seguir la trama y las subtramas que estarán presentes en el título. Sin duda ha sido todo un acierto y es algo que los seguidores de Tolkien agradecemos, el poder embarcarnos en un título de este calibre y conocer más sobre la Tierra Media, el poder, gracias a Talion y a Celebrimbor, formar parte de su historia y ver como aparecen numerosas referencias a la obra literaria es algo que nos sacará más de una mueca de satisfacción mientras estemos recorriendo su basto mundo.

Nuevos peligros nos aguardan en La Tierra Media

Este punto lo vamos a desgranar como se merece, podría poner a hacer comparativas con la primera entrega y las mejoras que se han incluido, que realmente son muchas y han sabido tomar buena nota sobre lo que los fans querían, pero hemos decidido enfocar este nueva entrega de forma independiente ya que, pese a el factor historia, no es necesario conocer la primera parte para hacerse con las mecánicas que se presentan en esta nueva entrega.
En primer lugar nos vamos a centrar en una de las características más resaltadas del título, el conocido como sistema Némesis, estas misiones dan una mayor profundidad al juego y nos propondrán una variedad de eventos en los que podremos estar presentes como son:
- Cacería: Donde un uruk se enfrenta a una bestia. Si gana, aumentará su poder, en cambio si huye, obtendrá un miedo hacia la bestia en cuestión. También puede resultar muerto.
- Ejecución: Un capitán decide ejecutar a otro, si intervienes, puedes hacer que gane poder el orco que resulte con vida.
- Duelo: Lucha a muerte entre dos uruks. El ganador obtendrá una mejora de nivel y poder.
- Muerte de Talion: Si un capitán te mata, subirá de nivel y obtendrá unas mejoras muy jugosas, en cambio, si resultas abatido por un orco normal, ascenderá a capitán. En caso de no haber hueco, se batirá en duelo con otro capitán.
- Emboscada: Úsalo para desequilibrar la balanza a tu favor. Si existe un capitán orco que te hace bullying por los corredores de Mordor, envía un par de adeptos a que le apuñalen por la espalda, aunque si le echas una mano no creo que se quejen.
- Superviviente: Si luchas con un uruk, aunque no sea directamente y éste escapa, obtendrá una mejora de nivel.
- Traición: Una vez tengas adeptos orcos, podrás enviarlos a convertirse en guardaespaldas de los caudillos de las ciudades. Una vez empieces una misión Némesis contra el caudillo en cuestión, se abrirá simultáneamente la misión Némesis de traición, donde tus adeptos se revelarán ante su antiguo jefe e intentarán darle el finiquito.

Las misiones Nemesis nos enfrentarán a los capitanes y caudillos orcos
Aquellos que jugasteis a la primera parte ya pudisteis apreciar como funcionaba este sistema Némesis, sin embargo en esta segunda parte se han profundizado en sus mecánicas y añadido otras nuevas que lo dotan de una mayor diversidad y sin duda propician la diversión y el factor estratégico. Monolith ha sabido tomar buena nota sobre este sistema y ha profundizado en el ofreciendo al jugador una experiencia más rica. Junto a este sistema tenemos que destacar de igual manera la interacción que Celebrimdor tendrá sobre él ya que gracias a sus poderes sobre naturales podrá influir en las mentes de los orcos para localizar a los capitanes que se encuentran ocultos y poder ver de esta manera en que nivel se encuentran y su localización en el mapa para que podamos viajar hasta ella y activar alguna de las misiones de Némesis anteriormente descritas.

Una buena parte del juego se basa en conquistar fortalezas, llegar a la sala del trono y derrotar al señor orco
En cuanto a la IA de los orcos vemos como en esta segunda parte se ha implementado. Dependiendo en que nivel de dificultad juguemos veremos como estos son capaces de crear autenticas emboscadas que nos pondrán en serios aprietos, o incluso nos llevarán a la muerte si nos confiamos demasiado. A esto tenemos que sumar el sistema de jerarquía que poseen estos enemigos, no todos son iguales, los habrá más fuertes y otros más débiles, la desigualdad de nivel entre nosotros y ellos se puede hacer palpable cuando encontremos orcos que nos pueden llegar a sacar una diferencia de 10 niveles o más estando en la categoría de leyenda, en este momento veremos como la cosa se pone serie y que nos costará sudor y lágrimas poder derrotarlos, eso si somos capaces. Derrotar a los caudillos orcos tiene su recompensa, cuando acabemos con ellos recibiremos, al igual que en la primera entrega, una serie de objetos, artefactos o equipamiento que servirá para mejorar nuestro poder.
Al margen de sistema Némesis tenemos que nombrar lo que es la campaña en sí que se divide a través de una serie de capítulos y actos en los cuales deberemos realizar una serie de misiones principales que darán pie al desarrollo de la historia. En Sombras de Guerra este tipo de misiones no son un mero pretexto que nos pone en situación para despachar orcos a nuestro gusto, aquí realmente Monolith ha conseguido generar un rico universo propio basado en la obra literaria de Tolkien donde podremos descubrir nuevos misterios sobre el Anillo Único, sobre el Señor Oscuro y la sombra que se cierne sobre toda la Tierra Media. Aunque son más variadas que en su primera parte, estas misiones en algunas ocasiones pueden ser un tanto reiterativas, pero aunque parezca lo contrario, esto no lastra la experiencia de juego y estamos ante un título realmente divertido y profundo.

En esta ocasión los orcos no serán nuestros únicos enemigos, suerte que contamos con nuestra espada
El sistema de juego es tan rico como el sistema de las misiones Némesis, juntando la pericia con la espada del montaraz con las habilidades elfas de Celebrimbor, arco incluido. La mezcla se traduce como una jugabilidad que se adapta al ritmo que te apetezca, si quieres ir a degüello o si quieres matar plácidamente con las opciones de sigilo. Aunque no hay que llevarse una opinión equivocada, Sombras de Guerra es un juego de acción, pero tienes la opción de no entrar como elefante en cacharrería, ejecutando a diestro y siniestro, esto lo convierte en algo más que un simple «machacabotones», que, combinado esto con el sistema Némesis, lo hace un título muy adictivo. En cuanto al sistema de combate lo más reseñable es la posibilidad de realizar combos tan contundentes como impresionantes, dándole un toque preciosista, donde entiendes por qué se le llama «arte de la guerra».
Pero todo este sistema de combate tiene un fin que será la progresión del personaje. Aquí entra en juego el factor más rolero del título ya que veremos como cada vez que derrotemos a nuestros enemigos o realicemos alguna misión se nos proporcionará una serie de puntos de experiencia con los que subiremos de nivel y aumentaremos nuestros atributos, esto nos irá dando una gran ventaja contra los orcos y seres que pueblan la Tierra Media. Pero subir de nivel no será la única manera de aumentar nuestro poder, además esta presente un sistema bastante equilibrado de equipamiento en el cual, tras obtenerlas como resultado de derrotar a los caudillos, obtendremos diversas partes de equipo como pueden ser casco, armadura, arco, daga o espadas. Ya por último, en este sistema de progresión, tenemos que hablar de un factor fundamental que será el sistema de habilidades, estas se irán desbloqueando a cambio de una serie de puntos de habilidades y nos servirán para obtener nuevos poderes con los que sembraremos el caos en las filas enemigas.

El combate se basará en un sistema de combos
En el equipo encontramos uno de los puntos más controvertidos del título, algo que no es nuevo por desgracia en los tiempos que corren, y es el sistema de cajas de botín basada en los micropagos. Bien es cierto que por suerte en Sombras de Guerra este aspecto esta más en un segundo plano que en otros títulos y el juego se puede completar perfectamente sin hacer uso de este sistema, pero también es verdad que vemos como esta medida se va adoptando cada vez más a una mayor variedad de títulos en diversidad de géneros. Por suerte, como ya hemos dicho, en Sombras de Guerra mucho de este equipo de loot puede conseguirse a base de farmeo.
Otro punto con el que nos deberemos de familiarizar es con el sistema de fortalezas donde, a partir del segundo acto, podremos reclutar a adeptos orcos, si ya molaba antes, ahora os va a encantar. En este sistema de fortaleza es donde se muestra, posiblemente, el mayor factor online del título ya que nuestras fortalezas podrán ser atacadas por otros jugadores y estás tendrán que ser defendidas por los orcos que hayamos reclutado a lo largo de nuestra aventura. Aquí veremos que si la defensa tiene éxito seremos recompensados con botines. Sin duda es un sistema interesante para conseguir equipo y darle una mayor variedad al título, aunque no será la única ya que también tendremos la oportunidad de batirnos en revanchas online contra las Némesis de otros jugadores y que igualmente seremos recompensados si resultamos ganadores.

Asaltando torres o llevando a cabo defensas satisfactorias podremos conseguir objetos de gran utilidad
Pero como contrapartida en la jugabilidad (no es muy grave) tenemos que decir que nos podemos sentir abrumados con la inmensa cantidad de eventos que hay en cada sección de Mordor, es muy fácil caer en la «trampa» de dedicarse a cercenar miembros de orcos durante un tiempo sin tener otro objetivo que mermar sus filas (aunque nunca merman, a capitán muerto, capitán puesto, o algo así decía el refrán). Esto, junto a las misiones secundarias y diversos eventos presentes en el mapa, hace imposible el típico «hoy solo juego misiones principales».

Los mapas del juegos están plagados de misiones que hacer, con el aliciente de que, a medida que pasa el tiempo, siguen creándose nuevas misiones

Aquí cumple lo que se espera de una obra de ese tamaño. Mapas grandes, cuidados al detalle, texturas notables, sin caídas molestas de frames, y sin ningún problemas en tiempos de render. Tenemos que decir que nosotros hemos probado el juego tanto en una PlayStation 4 Pro como en una Xbox One y los fallos que hemos encontrados son mínimos, si es cierto que algunas texturas pueden pecar de una cierta falta de detalles, sin embargo es cierto que en PlayStation 4 Pro ofrece ciertas opciones de configuración para proporcionar una experiencia de juego distinta centrada en una mayor resolución o una mayor calidad gráfica. Pero la consola de Sony no es la única que cuenta con diferentes opciones de configuración ya que con el lanzamiento de la nueva consola Xbox One X también existe la posibilidad de hacer cambios en las opciones que aumentan considerablemente la calidad visual.

A pesar de los innumerables elementos dinámicos en pantalla, no hemos experimentado una perdida de frames
Pero el juego no esta exento de fallos en este apartado, aunque el único punto que se puede mostrar como más deficiente y que realmente afecta a la experiencia de juego son tiempos de carga que pueden resultar un tanto largos sin embargo la espera merece la pena, esperar un poquito más para que no exista ninguno de los problemas mencionados al principio no esta del todo mal. También tenemos que tener presente que el juego es grande y como no a veces puede tener el típico «bug», por llamarlo de alguna manera, en los que no puedes trepar por un sitio concreto, o te quedas atascado en una bajada, aún así no supone una merma en el disfrute de la experiencia.
Si es cierto que nos hemos encontrado con un par de pequeños problemas en la fluidez de las cinemáticas de transición, pero eso es un problema realmente de programación, donde el personaje habla pero no dice una sola palabra. Este problema solo se nos ha presentado una vez al conquistar una fortaleza, donde Celebrimbor nos alienta y nos alecciona para seguir luchando, estuvimos dos minutos viendo al elfo mirar a la nada con aire compungido, dubitativo, circunspecto y taciturno hasta que se digno a proclamar como nuestra la fortaleza.
Ya sabemos que en los juegos de esta índole es normal encontrarse estos fallos pequeños, pero este título cumple con creces en este apartado, ya que ninguno de esos errores no impide disfrutar de él. Las físicas están aterradoramente bien hechas, el adjetivo se debe a que los orcos tienen cara de tener muy pocos amigos o de no haber visitado el baño en un tiempo no prudencial, porque se gastan una mala uva del copón, y eso lo trasmiten muy bien.
Como siempre hay un examen final en esta asignatura, y esa es la carga de escenario en un punto de vista lejana. En este caso nos referimos al momento en que vamos montados en un dragón (que por cierto es maravilloso) donde podemos disfrutar de las maravillosas vistas del mapa en general, sin la desaparición parcial de este, por fin vamos viendo la luz en el tema de la potencia de la nueva generación.

La Tierra Media nunca ha estado tan viva como lo esta en Sombras de Guerra

Es el Señor de los anillos, ¿qué esperabais? Pues música épica en las batallas y preciosas composiciones en los tiempos de carga, los menús y el mapeado que nos hacen tener ganas de coger un vuelo a Nueva Zelanda a visitar la Comarca y Bolsón Cerrado.
En cuanto al sonido in-game, quitando el problema en las cuerdas vocales de Celebrimbor antes mencionado, no tiene menor contratiempo. Es más, si nos paramos a escuchar las conversaciones que tienes los orcos, nos echaremos más de una risa. El doblaje, quitando las salvedades que hacen que no siempre empasten bien el movimiento de la boca con las palabras ya que doblar un videojuego no es como doblar una película, es increíblemente bueno, además de que reconoceremos más de una voz del mundo del doblaje, como Héctor Garay (Protagonista de Fallout 4), Jorge García (Sub-Zero, Ermac) y Ángel Amorós (Maestro Eon de Skylanders o Jim Hunter de Fifa)
Todos los detalles acústicos de las batallas completan un repertorio magnífico de efectos de sonido y una dirección artística que esperemos que en todos los títulos que realicen estén igual de inspirados.

Con un doblaje excelente, Sombras de Guerra en perfecto castellano




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