La peor pesadilla de un estudiante.
Existen muchos tipos de terror, y por lo tanto muchos videojuegos que intentan adaptar esos miedos en sus títulos. Podemos encontrar terror gore, terror cargado de monstruos como pueden ser zombis, vampiros y otros seres terroríficos, o terror de una vertiente más psicológica y con seres espectrales deambulando por todos lados. En este último pasaje podemos encuadrar White Day: A Labyrinth Named School, un juego de terror plagado de situaciones que nos pondrán los pelos de punta y llenos de sustos que hará que soltemos más de un grito de pavor.
¿Puede ponerse aún peor la cosa? Pues parece ser que sí y esto es a título personal, a un servidor le encanta el cine de terror, de todas las vertientes, pero confieso ser un poco miedica, algo que puede ser un tanto contradictorio pero seguro que no soy el único. En especial en lo referente al cine de terror oriental, este tipo de terror más psicológico y no tan visceral afecta a algunas personas de una manera más profunda por ser el hecho de tener que enfrentarse a seres que no pueden morir. En White Day no cogeremos una pistola para hacer frente a los fantasmas, es imposible y no las hay, por lo que estaremos totalmente indefensos y nuestra única arma será escondernos pero sabiendo en todo momento que el susto nos lo vamos a comer si o si, generando así una situación de tensión y de angustia que nos hará permanecer alerta en todo momento.

Los fantasmas no serán nuestra peor pesadilla en el instituto
White Day no inventa nada en este género y ni con sus mecánicas; tenemos que poner un ejemplo maravilloso y sobresaliente con una temática parecida como es la saga Project Zero, salvando las diferencias claras y a la cual muchos echamos de menos, aquí los fantasmas también eran los protagonistas sin embargo la sensación de estar indefensos no eran tan grande pues mal que mal contábamos con una cámara fotográfica que tenía las propiedades de hacer desaparecer a los espíritus. En White Day esto no es así y estaremos total y absolutamente indefensos, convirtiéndolo así en un título de terror realmente desafiante.
Pero White Day: A Labyrinth Named School no es ninguna novedad. Lo que ahora encontramos es una remasterización de un juego coreano lanzado en 2001. El título no fue muy conocido pero tanto por su temática como por su gameplay paso a convertirse en una joya de culto dando lugar así a una primera remasterización en 2009, a la que la siguió una segunda en 2015 siendo ambas para PC. Pero hay no quedó todo ya que Sonnori apostó fuerte por su título y hace un mes escaso se lanzó para PlayStation 4 y PC una nueva versión adaptando el título a las nuevas plataformas de juego, además también contando con una edición física que llega a nuestro país de la mano de BadLand Games.

El amor puede ser terrorífico, muchas películas se han basado en esta premisa para mostrarnos diferentes aspectos enfermizos que se pueden dar lugar por este sentimiento, pero en White Day encontramos el aliciente psicológico del terror oriental enmarcado en algo que puede resultar tan inocente como el día de San Valentín.
En primer lugar tenemos que explicar el concepto de White Day para aquellos que no estén familiarizados con él. Como ya adelantábamos, el White Day es una especie de celebración oriental similar a lo que en el mundo occidental conocemos como San Valentín o el día de los enamorados, aunque no tiene una gran trayectoria en los países orientales, ya que se comenzó a realizar a mediado de los años 60, si tiene una gran repercusión social. Durante este día los chicos demuestran sus sentimientos hacia su enamorada a través de regalos, casi siempre chocolate, que solía ser de colores blancos o claros, de ahí que tome ese nombre la celebración de este acontecimiento, sin embargo esto ha ido cambiando con el tiempo y en la actualidad los regalos pueden variar. Con esta premisa tan inocente el estudio Sonnori creó el argumento narrativo de White Day: A Labyrinth Named School, sin embargo de inocente no tiene nada ya que nos encontramos ante un juego en primera persona de terror puro y duro que con el paso de los años se ha convertido en objeto de culto entre los seguidores.
En este contexto conocemos a Hui-min Lee, el protagonista de esta terrorífica historia. Este joven acaba de mudarse a un nuevo instituto por lo que aún no tiene muchas amistades, sin embargo se fija en Han So-young, una joven con la que va a clase, algo que a priori parece ser no correspondido. Sin embargo Hui-min Lee no se da por vencido, se percata de la joven ha perdido su diario y decide devolvérselo aprovechando la festividad del White Day para demostrar así lo que siente por ella. De esta manera el joven se cuela de noche en su instituto, a partir de aquí las cosas que veremos no serán para nada agradable.

Típica historia de chico conoce a chica, o quizás no sea tan típica. El White Day puede ser aterrador
Las clases de instituto pueden dar mucho miedo, el algo que se ha venido explotando en el género de los videojuegos de terror como en Silent Hill, ¿quién no recuerda como en los dos primeros juegos de esta saga teníamos que avanzar por las aulas con el terror en el cuerpo? Pues este es el escenario que se ha escogido para desarrollar la historia de White Day, un instinto que esconde más de lo que parece y esto lo tenemos que enmarcar en la tradición de la creencia de los fantasmas y de cómo estos quedan atados en los lugares donde han muerto y sufrido. Esto es así porque el edificio en el que se encuentra el instituto no tuvo siempre esa función, antaño, durante la guerra, fue un hospital que recibió muchos heridos de la contienda, al morir estas personas su forma espectral quedo encerrada en un umbral de sufrimiento que les hace vagar por toda las estancias del complejo causando el terror de aquellos que son los suficientemente incautos de adentrarse de noche en el instituto.
La puesta en escena de White Day puede parecer algo desfasada, no en vano los años no pasan en balde y ya son casi 17 con los que este título cuenta. Pero con esta espeluznante premisa se convierte en un juego tremendamente atractivo para todos aquellos que disfruten de una buena historia de terror. A esto hay que añadirle el trasfondo y los detalles que envuelve en propio juego y es que a través de diferentes notas y recortes que encontraremos a lo largo del juego iremos descubriendo más sobre los fantasmas y entes que pueblan este espeluznante instituto, muchos de estos están sacados de leyendas urbanas y creencias de la zona originaria del título por lo que es todo un hallazgo documental que da un plus a el argumento y narrativa del título.

En este instituto nada es lo que parece, descubriremos cosas de lo más aterradoras

Desde que se presentó el finalmente malogrado P.T. muchos juegos han intentado copiar una formula no definida del todo ya que como sabéis el proyecto se terminó cancelando para la desgracia de muchos. Muchos proyectos han intentado acabar de alguna manera eso que empezó Konami pero este tipo de terror en primera persona no se creó ahí y tiene grandes precedentes, uno de ellos es el que nos encontramos analizando en este artículo. Sin embargo tenemos que decir que pese a ser un título de horror y supervivencia, en White Day no contaremos con ningún tipo de arma de defensa ya que lo único que podremos hacer para permanecer con vida será huir y correr a escondernos, es en este aspecto, en el que la exploración toma un matiz fundamental ya que será muy importante que localicemos aquellos lugares en los que pensemos que nos encontraremos más seguros, y si decimos pensamos es porque la seguridad en White Day no existe.

La seguridad en White Day no existe, nos sentiremos observados en todo momento
Los fantasmas que pueblan el colegio no serán nuestro peor enemigo por increíble que parezca, aunque si serán los que más miedo den y lo que nos causen una mayor angustia. Tenemos que mencionar aquí el factor humano con los conserjes que se hacen cargo de vigilar el recinto escolar en horario nocturno. Ya en las primeras escenas vemos como este conserje tiene algo no demasiado normal ya que a todo aquel que encuentre merodeando por el instituto le dará una paliza con su bate de béisbol, siendo o no estudiante, por lo que deberemos tener especialmente cuidado. Correr de este individuo puede parecer fácil ya que al andar cojea de una pierda, pero no os confiéis ya que cuando se ponga a perseguirnos nos alcanzará en pocos segundos y, dependiendo de la dificultad en la que estemos jugando, nos podrá incluso matar de un golpe. La única escapatoria del conserje será escondernos y esperar a que se aleje, para ello podemos valernos del mobiliario escolar o de los servicios y siempre tener las luces de las aulas apagadas porque así será más difícil que nos detecte. Una vez que dejemos de escuchar las llaves que porta y que el indicador que nos muestra que está cerca (un ojo en la parte superior de la pantalla) desaparezca ya podemos pensar que ha pasado el peligro.

El conserje, el mayor de los peligros que encontraremos en el instituto
Por otra parte tenemos que hablar también de los fantasmas, unos entes que aparecerán cuando menos lo esperemos. Hay que decir en primera instancia que estos tenemos que “desbloquearlos” de alguna manera, realizando ciertas acciones para que aparezcan y que, dependiendo del modo de dificultad en el que estemos jugando, habrá más o menos. Estos seres harán lo más aterradora posible nuestra estancia en el instituto ya que dejaran mensajes siniestros en las pizarras, notas o emitirán sonidos realmente infernales que nos pondrán los pelos de punta. Lo que sí es cierto es que este tipo de encuentros con fantasmas apuestan por el susto fácil, por eso no es un título recomendado para todo el mundo ya que en más de una ocasión seremos asaltados por algún screamer y pegaremos un bote del asiento, literalmente.

Los fantasmas nos asaltarán en cualquier momento, andad con ojo porque son sustos asegurados
La exploración no es la única mecánica que encontramos en White Day, también estarán presentes los puzles, un poco básicos y fáciles todo sea dicho. Completar estos acertijos serán necesarios para conseguir determinados objetos, imprescindibles para avanzar en la historia del juego. Tenemos que decir que a veces parecen un poco mal implementados y que cortan la continuidad del título, aunque el mayor fallo de estos está directamente relacionado con la jugabilidad del título y es manejo y control algo tosco que puede llevarnos a equívocos en más de una ocasión.
Tenemos que decir que no seremos los únicos que hemos tenido la genial idea de colarnos en este siniestro instituto de noche. A lo largo de la aventura encontraremos a otros alumnos con los que podremos entablar conversación. Aquí se ha implementado un sistema de decisiones que podremos tomar y esto afectará a los diversos finales que tiene el juego. Hay un total de ocho por lo que todos los que hayáis disfrutado con la primera vuelta seguro que volveréis hasta desbloquearlos todos.

Dependiendo de nuestras decisiones se desbloqueará un final u otro
Por último tenemos que hablar de la duración del título, que como siempre suele ser algo bastante variable dependiendo del jugador, pero esta se encuentra entre las 8-10 horas por lo que es bastante correcto. A esto hay que añadir los diversos modos de dificultad que presenta el juego para aquellos que busquen un reto aún mayor, aunque advertimos que el que presenta una dificultad más elevada se vuelve casi imposible. También contaremos con una serie de extras que pueden ser desbloqueados y si nos cansamos del aspecto de nuestros protagonistas podemos cambiar sus conjuntos y apareciendo comprándolas desde el menú de inicio a través del Store de PlayStation, aquí vemos como aparecen algunos trajes de otras franquicias como pueden ser BlazBlue o incluso de películas como Freddy o Jasón, pero sin darles ese nombre por temas de licencia.

Si nos cansamos de las apariencias de los estudiantes podremos cambiarlas, ¿os suena de algo?

El apartado técnico es quizás el mayor de los puntos negativos del título, no tenemos que olvidar que se trata de una remasterización de un título de más de quince años que se originó en dispositivos móviles por lo que es normal que nos encontremos ante modelados y personajes que dejan un poco que desear. A esto tenemos que sumarle que el motor gráfico utilizado es el Unity, es cierto que se ha avanzado mucho y que hay auténticas maravillas creadas con él, pero hay que reconocer las limitaciones que tiene ante un motor gráfico con más potencial y que en White Day se notan.
El modelado de los personajes es bastante plano, muchos son muy parecidos y apenas tienen inexpresividad. Por su parte, la ambientación del instituto, aunque está bien lograda, se encuentra algo descontextualizada ya que apenas encontraremos detalles y hay poca variación de objetos. Pero también tenemos que destacar algunos aspectos buenos como pueden ser el terrorífico aspecto que presenta el conserje o los espeluznantes fantasmas que nos causará más de una pesadilla.

Puede que White Day no destaque por sus gráficos, pero consigue una gran atmósfera de terror

La banda sonara es un tanto anecdótica, apenas hay temas que encontramos en el juego, lo que si habrá serán sonidos ambientales que tienen el objetivo de sobresaltarnos aún más y generar una atmósfera de angustia. Esto lo consigue a la perfección, aunque hay sonidos que están algo desactualizados y no muy bien representados. Lo que sin duda nos causará más terror será el sonido que emiten las llaves del conserje, en cuanto las empecemos a escuchar entraremos en un estado de alerta, a esto hay que sumarle los sonidos espectrales de los fantasmas, tan desgarradores que se nos meterán en la cabeza y nos causará autentico pavor.
En cuanto a la localización del título tenemos que decir que se encuentra con subtítulos en varios idiomas, incluido el castellano, por lo que podremos disfrutar aún más de esta terrorífica historia donde el argumento y la narrativa tiene un papel fundamental tanto en su trama principal de como en la intrahistoria que esconde a través de las diferentes notas y documentos que encontraremos a lo largo del juego.

A través de los documentos descubriremos las historias de los fantasmas que pueblan el instituto




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