Redout, más que un tributo, es un legado en su género
Los desarrolladores de 34BigThings nos traen este tributo a grandes históricos de las carreras como WipeOut o F-Zero. En Redout encontraremos esa sensación vertiginosa característica de estos títulos arcade, con un sistema de conducción rápido y exigente.

Ambientado en el año 2560 en un mundo post-apocalíptico, la premisa es clara, hacernos con la victoria a lo largo de los 35 trazados disponibles, ambientados en siete entornos distintos. Después de que el planeta se quede sin recursos naturales, la mayoría de la humanidad se ha mudado a la Luna o a Marte, y los que se han quedado subsisten como pueden.
Algunos participan en la Liga Solar de Carreras Redout (LSCR), donde podremos ver localizaciones reales mezcladas con elementos futuristas, desde El Cairo en Egipto, donde sus trepidantes looping retarán tu habilidad, a los detalles estéticos de Alaska.

Los escenarios se centrarán en un mundo apocalíptico

En su día 34BigThings dijo que el juego era un tributo a los grandes títulos del género, lo que no dijeron es que era un tributo tan bueno que competiría con éstos. La jugabilidad es lo que te esperas: vértigo, velocidad extrema, ley de la gravedad ninguneada y posibilidad de pestañear nula, porque como lo hagas, te estampas en una curva.
El tributo hay que decir que termina en cuanto he puesto el punto a la frase anterior, solo coge la idea del género (y las naves, que son muy similares a WipeOut) pero lo demás es innovación. Lo más destacable es que implementan del segundo stick que funciona como corrector de trayectoria, moviendo la nave a ambos lados y levantando el morro para darle aerodinamismo en los loopings, pudiendo hacer que, una vez cojas práctica, realices curvas cerradas a más de 300km/h sin parar, de hecho frenar en este juego básicamente es una penalización ya que perderás varias posiciones.

Redout consigue mayor sensación de velocidad que ningún otro juego antes en el género.
Para los que somos viejos aficionados del género sabemos que estamos ante un reto una vez tomas la primera curva, y eso es digno de alabanza, pero todo eso sin un gran sistema de conducción no estaría completo, además del sistema de habilidades. Como recordaremos de otras entregas del género (y si no, os lo explico) esas habilidades o potenciadores se adquirían a lo largo del circuito, pero no en Redout, ya que se irán adquiriendo y equipando en los preparativos previos a la carrera. Contaremos con dos tipos: activas y pasivas. La primeras nos ayudarán en pista teniendo que activarla, habiendo algunas del estilo de aceleración, poder robar la energía a los rivales para acelerar tu barra Turbo o dañar a los rivales (ésta última poco aconsejable, ya que vale de poco); las pasivas serán mejoras para el coche que incrementará nuestra aceleración, nuestra velocidad punta o nuestra carrocería.
El control de juego será intuitivo pero, si quieres llegar a ser un maestro a los mandos, deberás aplicarte a fondo, ya que requiere pericia, concentración y nervios de acero, ah, y una buena base de nociones sobre planear a mas de 300 km/h, ya que si fallamos acabaremos fuera de los límites y nuestra nave explotará, aunque tranquilos, volveremos a pista, a fin de cuentas es un arcade.

Las carreras serán cortas, pero cada tramo exigirá rozar la perfección
Siguiendo con esto último, la adherencia la controlaremos nosotros, levantando el morro o manteniéndolo en su sitio, haciendo que las salidas de los looping sean objeto de perfección.
En cuanto a los modos de juego, contamos con el básico, aunque no por ello sencillo, Modo Carrera donde nos pondremos a prueba antes de correr en el modo on-line contra otros jugadores que pueden llegar a ser exageradamente buenos.
Habrá tres fases por carrera: preparación del vehículo y habilidades, contrarreloj que nos servirá como vuelta de reconocimiento y carrera. Aunque luego hay tantos tipos distintos de pruebas adicionales (El último en pie, o distintas variaciones del modo «Zona» visto en WipeOut) que no sabría deciros cuántas.
Las carreras son muy rápidas, durando algunas algo menos de 3 minutos si eres bueno, pero si sumamos el aliciente de que prácticamente no puedes parpadear, te dejan con una gran sensación de carrera vertiginosa.

La sensación de velocidad que recrea el juego marca un antes y un después en su género
En cuanto a si podemos jugar acompañados en nuestra consola la respuesta es SI, y eso, en mi humilde opinión es un gran punto a favor. Compartir la experiencia que dan estas carreras con un segundo jugador amplificará el «pique» hasta límites insospechados.
En cuanto al on-line, el modo carrera será de hasta 12 jugadores, haciendo aún mas frenético (si cabe) el juego.

Se nos permitirá compartir esta vertiginosa experiencia con un segundo jugador

Aquí hay que decirlo, puede llegar a ser epiléptico, ojo, que no lo digo yo, lo dicen ellos mismo. Al inicio veremos una pantalla donde nos avisa sobre la epilepsia y sobre sufrir infartos aunque no hayamos tenido episodios previos de ambos. Es normal que lo avisen, ya que la rápida sucesión de colores, sobretodo el rojo y azul, es uno de los mayores desencadenantes de epilepsia (hecho que conocemos gracias al Pokémon Porygon) pero dejemos la salud a un lado y centrémonos en lo importante de este apartado, los gráficos.
Los entornos apocalípticos están genialmente logrados, aunque bien es cierto que no nos recrearemos mirándolos ya que la acción está en otro sitio.

Si queremos recrearnos un poco más en el entorno, la vista en primera persona es ideal, pero recuerda, no te distraigas
El modelados de los circuitos es intrincado pero a la vez coherente, no tiene fallos de cámara que suelen ser característicos de éste tipo de desarrollos, como cuando durante un milisegundo la camará pierde al coche porque por delante pasa un tramo de circuito.
El juego corre a 1080p, lo que ya lo convierte en una delicia visual, siempre y cuando no te marees, tal vez por esa potencia gráfica no sea muy recomendable jugar mas de 30 minutos seguidos, puedes acabar saturado, sobretodo si no estás acostumbrado a este tipo de juegos.

El juego corre a unos excelentes 60 FPS y a 1080p

Pues que decir, tiene la música que todos esperábamos, musicote electrónico del bueno, muy pulido. Es cierto que, dependiendo del tipo de prueba, los elementos sonoros son más suaves o más cañeros. La música completa una experiencia perfecta en el que, para mí, lleva un gran camino para convertirse en un juego de referencia en el género de la velocidad.
Como recomendación, os digo que lo juguéis con auriculares, ya que se convertirá en la experiencia definitiva en lo que a velocidad extrema se refiere.

La banda sonora acompañará a la experiencia visual, culminando un gran título



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