Las macabras aventuras del chico bombilla
Hay ocasiones que determinados juegos que, si bien no son muy conocidos, tienen algo que llaman especialmente la atención ya sea por su historia, su audio o su estética, este es el caso de Bulb Boy, un juego que apareció ya hace unos años en Steam y pasó por plataformas como PlayStation 4 o Xbox One, aunque tenemos que decir que el título fue inicialmente ideado para Smartphone. Tras su larga andadura por todas las plataformas ya nombradas, Bulb Boy terminó llegando hace unos meses al catálogo de Nintendo Switch y ya se puede adquirir desde su eShop.
Bulb Boy es algo distinto, es un juego que tiene se encuentra a medio camino entre el terror visceral y el gamberrismo más puro del que hace gala su curioso protagonista, tenemos que resaltar a este último porque resulta curioso ya que es ni más ni menos a una bombilla animada, aunque esto no será lo más raro que encontraremos en el juego ya que la multitud de monstruos, escenarios siniestros y objetos espeluznantes, que podrían estar sacadas perfectamente de una película de Tim Burton, hará de Bulb Boy un juego visualmente muy llamativo.
Con el objetivo de crear esa mezcla de terror y el género de las aventuras gráficas, Bulbware nos invita a adentrarnos en una oscura pero brillante aventura que nos llevará a enfrentarnos a los peores temores de este curioso personaje, todo esto enmarcado en una historia, que aunque tiene un planteamiento sencillo, rebosa cierta melancolía.

¿Puede una bombilla protagonizar un juego? Bulb Boy es la respuesta

Desde el comienzo del juego nos daremos cuenta que este es algo distinto y especial. Controlaremos a Bulb Boy, un pequeño “niño” con cabeza de bombilla y bastante gamberrete que vive en una siniestra mansión acompañado con de su familia compuesta por su abuelo, que evidentemente también tiene cabeza con forma de bombilla o más bien candelabro, y de su perro volador. La tranquilidad en la mansión de nuestro joven niño bombilla pronto se comenzará a turbar porque algo oscuro y siniestro, aún más que nuestros protagonistas, se adentrará en su hogar.
Al despertar veremos como la mansión ha sido infectada de unas criaturas monstruosas que buscan acabar con nosotros, pero eso no es lo peor, ¡nuestra familia ha desaparecido! Nuestro objetivo quedará claro en ese momento, deberemos acompañar al joven bombilla a través de unos terroríficos escenarios con la finalidad de encontrar a nuestro perro y a nuestro abuelo.

Una sombra siniestra se alza en la mansión espectral, ¿que les pasará a sus habitantes?

Con unas mecánicas de Point & Click, al más puro estilo de las aventuras gráficas clásicas, Bulb Boy nos hará recorrer instancia tras instancia donde deberemos interactuar con los distintos objetos que allí se encuentren para lograr resolver los puzles que se interpongan en nuestro camino. Estos acertijos no tienen un elevado nivel de dificultad, es más muchos de ellos serán demasiado fáciles y consistirán en coger algún objeto en la sala y depositarlo en otro lado, aquí no vamos a tener que volver una y otra vez sobre nuestros pasos para conseguir algo que nos desbloquee nuestro proceso ya que en Bulb Boy cada estancia o zona de juego están generadas de una manera independiente por lo que sólo necesitaremos recorrer e investigar el lugar en el que estemos para poder superarlo.

Simpleza y sencillez, así podemos definir las mecánicas del juego
Pero que sea un juego sencillo no le quita su particular encanto y tampoco nos da la seguridad necesaria para ir avanzando ya que habrá ocasiones en las que la muerte nos llegará de donde menos lo esperemos. En determinadas zonas encontraremos unos enemigos que nos intentarán dar caza, como el caso de un pollo gigante monstruoso que si nos pilla nos matará y para evitarlo deberemos utilizar nuestro ingenio y utilizar mecánicas de ocultación dispuestas por toda la sala. Este factor añadido da más variedad al título y rompe un poco con la monotonía de ir enlazando puzle tras puzle, algo que sin duda es de agradecer.

¿Un pollo gigante? Algunas zonas podrían costarnos la vida, mejor escondernos
Otra de las mecánicas que hace particular el juego viene de parte de su propio personaje ya que este servirá en algunas ocasiones como propia clave para solucionar algún puzle. Estamos hablando aquí de su capacidad de desenroscar su cabeza y de adaptarla a diferentes objetos como armaduras o lámparas. Gracias a esto podremos sortear a algunos enemigos o zonas insalvables de otra manera.

¿Podrá Bulb Boy volver a disfrutar de la felicidad junto a sus seres queridos?
Bulb Boy se puede completar perfectamente en unas 4 o 5 horas, una duración no muy elevada que viene a ser el resultado de su baja dificultad. Sin embargo hay un punto negativo en cuanto sus mecánicas que tenemos que señalar y es el que no se ha aprovechado las funciones táctil de la pantalla de Nintendo Switch, algo que le viene como anillo al dedo en este título y más si tenemos en cuenta que presenta mecánicas Point & Click.

Desgraciadamente el título no hace uso de la pantalla táctil de Switch, hubiera sido todo un acierto

Sin duda es en su estética y en su apartado visual donde Bulb Boy brilla. Pocos juegos son los que combinan esa estética tan tétrica y devastadora sin llegar a resultar morbosa o grotesca. El equipo de Bulbware ha alcanzado un equilibro perfecto en este sentido presentándonos un juego en 2D con gráficos que parecen sacados de una serie de dibujos de televisión, eso sí dirigido a un público más adulto, que puede recordarnos a algunas películas de animación de Tim Burton o algunas series de Cartoon Network como Hora de Aventuras.

Una estética bella y espectral por igual que enamorará al jugador
El diseño de personajes es otro gran acierto, haber creado todo un universo en el mismo juego a raíz de algo tan simple como una bombilla es algo innovador que dota de gran personalidad al título. No es solo Bulb Boy quien destaca, tanto su abuelo, como su perro, como los diversos personajes con los que interactuaremos a lo largo de esta espectral aventura hará que nos enamoremos de su estética. Junto a esto tenemos que señalar a los enemigos y a los diversos monstruos y peligros que encontraremos diseñados para causar terror pero sin llegar a lo desagradable, algo que sin duda de da un valor añadido al título.
Por último tenemos que hablar del diseño de sus escenarios, estos e han creado para enmarcar al resto de los personajes y hacen que esto se sitúe en zonas espectrales. Lo más destacable de estos es su fantástico acabado y los pequeños detalles que se presentan, viendo en este sentido la minuciosidad con el que el equipo de desarrollo ha concebido su juego. Pero sin duda lo que más nos llamará la atención será su paleta visual donde los colores verdes y negros serán los principales protagonistas y darán como resultado ese aspecto tan espectral al título que tanto llama la atención.

El aspecto de los enemigos perturbará al joven cabeza de bombilla

En primer lugar tenemos que decir que el juego no está localizado a nuestro idioma, se encuentra en inglés, sin embargo esto que en otros juegos puede ser un problema aquí no presentará ningún tipo de inconvenientes ya que no hay diálogos. Todo el juego se va a desarrollar a base de gestos y de indicaciones que se presentarán sobre los objetos con los que podemos interactuar o sobre el personaje principal.
Sobre estos personajes tenemos que decir que sí que hablaran, bueno más bien emitirán una serie de sonidos que les servirá para comunicarse. Por su parte también tenemos que señalar una estupenda banda sonora que, al igual que el resto del juego, se presenta con un acabado un tanto inquietante y perturbador y que sin duda servirá para ambientar aún más el mundo de Bulb Boy.

Los sonidos espectrales y su banda sonora ayudarán a crear una atmósfera escalofriante




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