Mi villano reciclado
Gru ha sido desterrado al paro por dejar escapar a Bathazar Bratt, el villano más buscado del mundo. Bratt fue una estrella infantil de la televisión en los 80´interpretando a Evil Bratt, pero con la llegada de la pubertad lo perdió todo, y ahora se creé que es el malvado personaje que interpretaba, buscando venganza contra Hollywood.
Gru se enfrenta a otra serie de problemas, pues debe conocer a Dru, su desconocido hermano gemelo. Dru es divertido y bromista y Gru, un cascarrabias.

Dru, la gran sorpresa de la nueva entrega
Nuestro protagonista deberá tomar una difícil decisión: volver a una vida de villanía y así continuar el legado familiar, o dejar esa vida atrás para siempre.
¿Volverá Gru a ser un villano?
Ya llevamos 7 añazos con la saga de Gru, y en ésta entrega no solo está Pierre Coffin al frente al igual que en las dos anteriores, si no que se trae a Kyle Balda (Los Minions – 2015) y a Eric Guillon (Mascotas y ¡Canta! – 2016) y diseñador de personajes en las anteriores entregas.
Encontramos un apartado de diseño sublime, muy detallado y completo. En cuanto a la banda sonora, está elegida cuidadosamente para cada escena, realmente son dos aspectos que alcanzan la perfección.

Diseño, texturas y físicas alcanzan la perfección
La actuación en idioma original y doblaje corren a cargo de Steve Carrell (Virgen a los 40) / Florentino Fernández como Gru, Kristen Wiig (Cazafantasmas) / Patricia Conde como Lucy y Trey Parker (South Park) / Jorge Cremades como Balthazar Bratt.
Pues bien, ayer fuí a ver Gru 3, ya que me gustaron mucho las dos primeras y la secuela de Los Minions, aunque estuvo algo mas floja, no dejaba de ser adorable. Además, el trailer de ésta nueva película me tenía con unas ganas tremendas.
Cual es mi sorpresa cuando, de golpe y porrazo, la trama ya se desarrolla a trompicones desde el principio. Se nos presenta a Balthazar, nuestro malo malísimo que, en sí, el personaje está muy bien estructurado: música ochentera a porrillo, un carisma muy bien definido y un estilo divertido, aun así, en la versión española tiene un pero con mayúsculas, Jorge Cremades. El «actor» y «cómico» está plano, como sin vida, hace que un personaje que a priori es genial, se convierta en una molestia, una lástima la verdad.

Cremades envía al crematorio el carisma del villano Bratt
Después de éste primer puñetazo directo a mis ganas de entretenerme, se deja mas que claro que de Gru solo está el título, ya que nuestro villano favorito pasa a ser el personaje menos importante de la película.
Obviamente el peso del humor lo llevan los Minions, la trama gira en torno a un malo con morriña del pasado; Dru, el gemelo de Gru, que quiere ser un villano formidable, Lucy que quiere ser una madre hecha y derecha para su nuevo pack de hijas y Agnes que quiere encontrar un unicornio.
Y a partir de esa premisa, se sucede un sinfín de tomas entrelazadas entre los diversos personajes. Normalmente esta fórmula hace que no te satures de una misma trama y permanezcas atento pero, si juntamos que casi todas las escenas de Balthazar son de él planeando acabar con Hollywood, Dru es un histérico que te acaba hartando, la trama de Lucy es excesivamente simple y la de Agnes, aunque adorable, acaba empalagando; estás deseando que aparezcan los Minions en la cárcel, ya que te lo pasas genial con esa maldad sin sentido que poseen.

Los Minions son de los escasos puntos a favor de la película, se les echa en falta todo el rato
Es cierto que, llegados a estas alturas, sería de ilusos esperar que la tercera película de una saga mantenga la frescura e ideas originales de la primera, pero en este caso decir que es la tercera es decir que lo es en todo; en entretenimiento, en diversión, en trama, en carisma de los personajes, en todo. Dios mío, si hasta los gags, que es básicamente de lo que viven las películas de este tipo, están hechos sin ganas. Como decimos en mi casa: Esperaré a que la pasen por televisión.
Si tuviese que describirla con pocas palabras diría: Las partes mas divertidas están en el trailer. Reciclada y falta de ideas.
Lo mejor: Un apartado gráfico inmejorable. Los Minions y sus locuras. Música ochentera.
Lo peor: El amasijo de historias. Los cambios de ritmo bruscos. Jorge Cremades



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